Iconicidad metafórica de Charles S. Peirceaspectos teóricos y aplicaciones lingüísticas

  1. Mohammadi Shirmahaleh, shekoufeh
Dirixida por:
  1. Ángel Herrero Blanco Director

Universidade de defensa: Universitat d'Alacant / Universidad de Alicante

Fecha de defensa: 10 de marzo de 2010

Tribunal:
  1. Carlos Hernández Sacristán Presidente/a
  2. Raúl Rodríguez Ferrándiz Secretario/a
  3. Juan Emilio Feliu Albiñana Vogal
  4. María del Carmen Cabeza Pereiro Vogal
  5. Montserrat Veyrat Rigat Vogal

Tipo: Tese

Teseo: 288444 DIALNET lock_openRUA editor

Resumo

Las ideas de Charles S. Peirce como padre de la pragmática y de semiótica moderna ocupan un lugar importante en el desarrollo moderno de la lingüística actual. Desde su presentación al mundo de la ciencia, las teorías de Peirce han sido objeto de continuas investigaciones, interesantes debates y ampliaciones. Unos de los puntos más significativos de la semiótica de Peirce es su definición de Signo y sus categorías, ya que su concepto de Signo, que lo implica en una relación triádica en contraste con el signo diádico anterior a Peirce, es el más amplio y completo hasta la fecha. Aunque Peirce no haya realizado trabajos que se pudieran considerar puramente lingüísticos, sus ideas acerca de la semiótica y su teoría de signos en particular han aportado mucho al estudio del lenguaje. La teoría en la que se basa este trabajo es la teoría de la Iconicidad Peirceana y sus subcategorías. Peirce divide los signos icónicos en tres grupos principales, en lo que se refiere a su Objeto Dinámico: imágenes, diagramas y metáforas. Los iconos de los dos primeros grupos han sido ampliamente tratados en varias áreas de conocimiento, entre ellas el lenguaje. Investigadores importantes de lingüística en general, como U. Eco (1976 y1985), W. U. Dressler (1981), R. Jackobson (1988), R. Simone (1995), etc., han dedicado obras enteras al estudio de la iconicidad lingüística. No obstante, la tercera categoría, el icono metafórico ha quedado muchas veces limitada a la descripción de Peirce de lo que sería un hipoicono metafórico. Por otra parte, el concepto de la metáfora a partir de Aristóteles ha sido reconsiderado en numerosas ocasiones por los especialistas en tropos y figuras literarias entre los que destacan I.A Richards (1936), M. Black (1954), M. Beardsley (1967), N. Goodman (1968), P. Fontanier (1968), P. Ricoeur (1977), G. Lakoff y M. Johnson (1986), M. Haley (1988), etc. Alguno de estos estudiosos consideran también la noción Peirceana de la metáfora, pero siempre de forma ocasional. Todo ello exige una investigación minuciosa por parte del investigador que quisiera conocer el tema a fondo. Un enfoque específico del estudio de la iconicidad lingüística es el de la llamada lingüística cognitiva (Croft 1974, Langacker 1991, M. Turner 1996, R. Gibbs 1999, Jackendoff 2002, y otros.). Si bien Los lingüistas cognitivos se refieren con frecuencia a la iconicidad y la metáfora y ofrecen ejemplos lingüísticos de ella, no siempre utilizan el concepto de la metáfora en su sentido peirceano; Sin embargo, estas investigaciones en torno a la metáfora pueden servir como antecedentes para un estudio más minucioso que también abarque el concepto de la metáfora de Peirce. Entre los estudios más recientes que abarcan algunos aspectos de la metáfora Peirceana se pueden mencionar los trabajos de los americanos C. Hausman (1989) y D. Anderson (1984 y 1987) pertenecientes al grupo de estudios Peirceanos; dichos trabajos están mayormente centrados en la relación de la metáfora Peirceana con su Objeto Dinámico y no tratan los demás aspectos relacionados con dicho icono. Adicionalmente, no hay constancia de la aplicación de la metáfora Peirceana al lenguaje o a textos literarios de forma precisa. El objetivo de esta tesis doctoral es avanzar en la investigación de la noción de iconicidad metafórica siguiendo el modelo semiótico de Peirce, para enriquecerlo con el conjunto de las aportaciones citadas, y plantear algunas de sus aplicaciones lingüísticas. Entre estas, son especialmente significativas las que se producen en el campo de la pragmática (que Peirce fundó para toda la semiótica, definiéndola como retórica pura) y del lenguaje literario.